Hipocondría en tiempos de coronavirus

hipocondria

Durante la pandemia de covid-19 las psicopatologías están apareciendo y propagándose casi como el propio virus. Uno de los trastornos que con más frecuencia están volviendo a aparecer son los relacionados con los síntomas somáticos, en este caso, la llamada hipocondría o miedo a enfermar.

No es que necesariamente estemos volviéndonos más hipocondriacos todos, sino que las personas con cierta propensión a preocuparse por su salud, están volviendo con más facilidad a entrar en las trampas conductuales de chequeo y comprobación constante de su buen estado físico. Y no es raro, ya que nos están bombardeando de información relacionada con la precaución y el cuidado sobremedido de nuestra salud física. Mascarillas, lavado de manos frecuentes, posibilidad de contagio, nuevos y nuevos síntomas relacionados con el covid y hasta efectos colaterales tras superarlo.

Todo este contexto activa la ansiedad en estas personas y empiezan a preocuparse de nuevo por (no sólo el covid) sino una batería amplia de posibles enfermedades relacionadas con supuestos síntomas corporales.

La hipocondría, un problema sanitario urgente

La hipocondría es un problema no sólo de salud mental, que afecta enormemente a muchísimas personas y a su bienestar, sino que también es uno de los problemas que más impacto y coste generan al sistema de salud público, provocando, entre otras cosas, más colapsos sanitarios en relación a otras psicopatologías. Por lo que se hace urgente el trabajo con esta población y la educación de los sanitarios en cómo tratar a estos pacientes.

Los hipocondriacos tienen una atención sostenida, constante sobre su cuerpo y síntomas somáticos, sobre cualquier cambio fisiológico que puedan estar padeciendo. Esta atención hace que, junto con la mala interpretación de estos síntomas (catastrófica en la mayoría de las ocasiones) genere en el individuo más ansiedad, provocando por consecuencia, mayores síntomas somáticos relacionados con la ansiedad que generan en el hipocondriaco mayor preocupación. Esto puede mantenerse en el tiempo generando un malestar enorme a la persona que lo padece, pasando por periodos de ansiedad elevados y pudiendo llegar a síntomas depresivos bastante acusados.

¿Qué hace a los hipocondriacos seguir siéndolo?

Para entender bien qué mueve y mantiene a los hipocondriacos en esa ruleta de comprobación, vamos a ver la tríada conductual de este trastorno:

  • Doctor shopping: la búsqueda constante de profesionales médicos y especialistas para comprobar de forma constante que lo que tenemos no es nada grave. Quizá, desde fuera parece que estén buscando lo contrario, pero buscan la reaseguración y esa sensación momentánea de calma cuando el profesional le dice que no tiene nada es lo que le mantiene enganchado. ¿Y si no me ha visto del todo bien? ¿y si no me ha hecho suficientes pruebas? ¿y si es un falso negativo? ¿por qué sigo teniendo estos síntomas entonces?. Aquí es importante trabajar con los profesionales médicos para enseñarles la forma en la que tienen que hablar a las personas con hipocondría, pues, por ejemplo, estos suelen dedicarse únicamente a decirte que no tienes X problema o patología, pero no suelen explicar el proceso fisiológico por el que se produce o mantienen esos síntomas. Por ejemplo, te pueden decir que esa falta de aire no es ninguna patología pulmonar, pero no te explican que la ansiedad puede provocar ciertas sensaciones psicosomáticas en el organismo.
  • Doctor Google: además de los doctores reales, los hipocondriacos suelen recurrir a otro doctor menos capacitado y cualificado, el Doctor Google. Buscar en internet puede parecer una conducta súper inofensiva, sin embargo, esto suele ser el comienzo de muchos brotes de ansiedad hipocondriaca. Empezamos teniendo algún síntoma o sensación psicosomática y ante la duda, nos metemos en internet a buscar. Entre la gran cantidad de información no verídica, ni contrastada, ni con un juicio clínico por parte de un profesional cualificado, vemos que este síntoma que tengo puede ser… (y me voy al peor de los diagnósticos), cáncer. Sí, y además un cáncer de difícil curación. Esto paradójicamente hace que sigas buscando más y más información en Google para contrastar esto, y cada vez encontramos más posibles diagnósticos. A esto le añadimos un componente más, Google rastrea nuestros pasos y nos da después información relacionada. ¡Cada vez es más difícil salir de este bucle!
  • El chequeo constante de los síntomas. Es como si estas personas vivieran observando constantemente su propio cuerpo, no dejan de mirarse y escucharse para sentir que todo está en orden. Al final, quien busca, encuentra. Y no significa que vaya a encontrar una patología. Parte del discurso que también hay que transmitirle al hipocondriaco es que el cuerpo está vivo, y mientras esté vivo, va a tener cambios fisiológicos, y muchas veces, estos síntomas corporales no son señales de una patología médica asociada.

Si quieres saber más sobre este problema, puedes escuchar el Podcast de nuestra psicóloga Sonia Ramírez en Psicoflix donde habla de la hipocondría. Si necesitas pedirnos cita, ya sabes que puedes contactar con nosotras sin ningún tipo de problema.

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

×

Powered by WhatsApp Chat

×