Categorías
psicología Psicología infantil

El Síndrome de Alienación Parental: SAP

El síndrome de alienación parental es una forma de maltrato poco conocida que se produce normalmente durante un proceso de separación o divorcio contencioso. Los efectos nocivos que tiene el SAP en el hijo alienado, así como en el progenitor rechazado son muchos y muy variados.

¿Cuál es el trabajo en consulta cuando nos encontramos un síndrome de alienación parental?

El proceso en consulta cuando nos encontramos este síndrome es promover de nuevo la relación paterno-filial deteriorada y la de ambos progenitores, haciendo especial hincapié en la conciencia de las consecuencias de el síndrome de alienación parental tanto a corto como a largo plazo.

Se trabaja la comunicación entre los miembros implicados, la puesta en marcha de determinadas habilidades y, en definitiva, el incremento de la calidad de vida de cada uno de los intervinientes del proceso de alienación, todo esto dentro del marco legal y jurídico que lo acoge.

Tras una situación tan común como es una separación o un divorcio contencioso en el seno de una familia va a conllevar que todos los miembros de la familia se vean inmersos en una serie de desarreglos psicológicos que va a influir de alguna forma en la relación que mantengan, tanto entre los progenitores como estos con sus hijos.

La intervención a nivel legal es un punto clave que va a dirigir el resto de la intervención. No es posible encontrar soluciones en el síndrome de alienación parental sin una intervención externa, ya que la propia existencia indica que ha habido ruptura entre las partes. Por lo tanto, la participación de un terapeuta durante los procesos de alienación moderados o severos se hace fundamental.

¿En qué consiste?

El SAP o Síndrome de Alienación Parental es el proceso por el cual uno de los progenitores programa al hijo para que el otro progenitor sea rechazado. Este proceso es entendido como una forma de maltrato, y que se origina, por lo general, en los casos de separación matrimonial, aunque más específicamente suele darse en contextos donde las disputas o conflictos están alrededor de la guarda y custodia de los hijos, así como en la dificultad por una de las partes para aceptar esta ruptura.

¿Qué mueve al progenitor a realizar este síndrome de alienación parental?

En cuanto a la motivación para llevar a cabo esta práctica puede ser variada y suele caracterizarse por los intereses que movilizan al progenitor alienador: interés monetario, motivación emocional o anímica o el alienador cuyo móvil es una patología o algún prejuicio personal. Una misma persona alienadora puede tener varias motivaciones al mismo tiempo, por lo que encontrar un alienador puro suele ser bastante difícil.

¿Cuáles son los efectos del SAP en los hijos?

Hay una gran cantidad de investigación y literatura sobre los efectos nocivos del SAP en los hijos, haciendo referencia a los riesgos psicológicos y emocionales de los mismos. Estas dificultades surgen tanto en el proceso de conflicto como cuando los menores se convierten en adultos. Los efectos del síndrome de alienación parental sobre los hijos, así como sobre el progenitor alienado, son una forma de maltrato o de abuso psicológico.

De entre los efectos o problemas generados por el síndrome de alienación parental destacamos: depresión crónica, sentimientos de culpabilidad (sobre todo cuando el hijo se hace consciente de la manipulación de la que ha estado formando parte), sentimientos de aislamiento, hostilidad e ira, trastornos de la identidad y de la autoimagen, dificultades para iniciar relaciones íntimas, falta de habilidades sociales (concretamente, les cuesta tolerar la rabia en las relaciones sociales), sintomatología psicosomática, problemas de sueño y desórdenes alimenticios, dependencia, vulnerabilidad ante conflictos con figuras de autoridad e incluso en algunas ocasiones ha llegado a producirse el suicidio. También existe evidencia de que estos niños, en la etapa adulta, tienen más predisposición a padecer ciertas adicciones al alcohol y otras drogas.

Así, viendo todas las consecuencias que se puede derivar de este proceso, no es extraño asumir que, como con otras patologías o perturbaciones psicológicas, la intervención temprana o precoz se hace fundamental, ya que esto aumentará significativamente las probabilidades de concluir una intervención con éxito.

Si tienes dudas o preguntas, contáctanos sin compromiso.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

×

Hello!

Click one of our contacts below to chat on WhatsApp

×