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El sincericidio en pareja: no hay que contarlo todo

Usar la verdad es lo más óptimo en pareja, pero usarla hasta el punto de hacer un daño excesivo a la otra persona o a nosotros mismos no es más que algo que nos trae problemas. A eso le llamamos sincericidio en pareja, cuando confundimos la verdad o sinceridad con la falta de educación. Podría ser si le dices a tu pareja lo mal que le queda ese peinado nuevo sin ni si quiera preguntárnoslo.

En ocasiones, este concepto de la sinceridad se suele trabajar en terapia de pareja, pero muchas parejas lo llevan hasta extremos poco saludables, dañando aún más la pareja innecesariamente, sería a lo que llamamos sincericidio.

¿En qué aspectos estamos siendo demasiados sinceros o usamos el sincericidio?

Partimos siempre de la base de los mitos del amor romántico. Es algo que tenemos que tener claro. Todas las personas, por el hecho de ser personas sexuales, tenemos atracción sexual hacia otras, estando o no en pareja. Esto es un hecho. Por lo que, fijarnos en otras personas, aunque esto no sea con intención de hacer nada ni de ser infiel a nuestra pareja, es normal.

Se trata de que no todo lo que pensamos, lo tenemos que expresar. No por pensar que tu compañero de trabajo te parece atractivo, tienes que comunicarlo. Cuando realmente no existe ningún tipo de intencionalidad detrás. Esto no añade nada bueno a la relación, sino que la daña.

Lo mismo ocurre con la vida sexual anterior de tu pareja. A veces, hay parejas que son capaces de hacerlo con naturalidad, y no sienten ningún tipo de sensación desagradable. Sin embargo, si esto daña a la relación o a la otra persona, no tenemos por qué desvelar este tipo de experiencias anteriores. Siempre y cuando el contexto no venga a cuento.

Señalar un pensamiento cualquiera que puede hacer daño a la otra persona puede hacer que se magnifique y la otra personas se preocupe más de lo normal.

Como dice María Escálpez, psicóloga y sexóloga, “Si tu ex te dice que quiere volver contigo y a ti te remueve algo dentro de ti, quizá deberías decírselo a tu pareja. Si no sientes nada y este mensaje para ti es como quien oye llover… ¿por qué se lo vas a contar? Eso le va a doler y quizá estás cometiendo un sincericidio, dándole más importancia a un asunto de lo que deberías”. ¡Cuidado con el sincericidio en pareja!.

¿Y si nos pregunta?

Si preguntamos, tenemos que saber a lo que nos estamos exponiendo. Se trata de no mentir si me preguntan, pero a sabiendas de que si preguntamos lo que viene después puede no ser útil para la relación.

Si nos preguntan, lo óptimo es decir la verdad, pues sino, llegados el momento, podemos generar más desconfianza. No se trata de seguir la famosa premisa de “verdad no desvelada es como una mentira”, ya que caemos en lo expresado anteriormente.

¿Qué nos indica que estamos siendo sincericidas?

  • Cuando somos impulsivos en nuestras conductas
  • Cuando lo que decimos puede hacer daño al otro
  • Cuando no tenemos filtros para decir las cosas y las decimos tal y como las pensamos, sin tener en cuenta los sentimientos de la otra persona
  • Cuando creemos que nuestra opinión es la mejor
  • Cuando decimos todo lo que se nos pasa por la cabeza
  • Cuando creemos que decir las cosas a la cara y tal y como pensamos es signo de honestidad y sinceridad, con más probabilidad caeremos en el sincericidio en pareja
  • Cuando confundimos la verdad con la opinión
  • Cuando somos agresivos comunicativamente hablando

Al final, la honestidad llevada al extremo puede ser tan tóxica como las mentiras.

Si necesitas más consejo o ayuda psicológica, puedes llamarnos sin problema.

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